
En 1991 el régimen marxista fue derribado por la alianza de dos movimientos rebeldes, el Frente Democrático Revolucionario del Pueblo Etíope y el Frente de Liberación del Pueblo de Eritrea. Bajo un acuerdo democrático provisional, un Consejo de Representantes de 87 miembros eligió un presidente y programó la celebración de elecciones generales para 1995. En ellas triunfó la coalición liderada por Miles Serrovi. El siguiente paso, decisivo, fue la promulgación, ese mismo año, de un nuevo texto constitucional.
En virtud de la Constitución de 1995, la jefatura del Estado corresponde al presidente, el cual es elegido por la Asamblea Parlamentaria Federal, órgano legislativo bicameral que integran el Consejo de Representantes del Pueblo y el Consejo de la Federación. El presidente sólo puede permanecer en el cargo durante un máximo de dos periodos de seis años. El poder legislativo también designa, entre sus miembros, al primer ministro, el cual se encuentra al frente del Consejo de Ministros y es el jefe del poder ejecutivo. Por lo que respecta al poder judicial, el órgano superior es el Tribunal Supremo Federal (última instancia en los casos de competencia federal), mientras que a los tribunales supremos regionales compete la administración de justicia en los ámbitos regionales, así como la primera instancia federal. Los jueces federales son propuestos por el primer ministro y designados por el Consejo de Representantes del Pueblo.
A finales de la década de 1980 el Ejército etíope contaba con 313.000 miembros, la Aviación con 4.000, y la Marina con 1.800. Bajo el CAMP, Etiopía dependía en gran manera del equipamiento militar procedente de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) en sus luchas contra las fuerzas secesionistas de Eritrea, Tigre y Oromo. También hubo tropas cubanas estacionadas desde 1977 hasta 1989. Con la independencia de Eritrea y el fin de la guerra civil en 1993, los efectivos militares se dividieron con el nuevo país; en 2004 se estimó que las Fuerzas Armadas etíopes se habían visto reducidas a 182.500 soldados.